El ecosistema manglar, una de las 5 unidades ecológicas más productivas del mundo, cumple múltiples funciones económicas, ecológicas y socioculturales que favorecen la vida en las costas.

En el Ecuador, este ecosistema constituye la fuente de vida y de soberanía alimentaria de más de un millón de personas que ancestralmente se han vinculado armónicamente con el ecosistema manglar y forman parte de los Pueblos Ancestrales del Ecosistema Manglar del Ecuador.
Las especies bioacuáticas que en habitan en el manglar son fundamentales para garantizar la soberanía alimentaria de las poblaciones costeras así como para el sustento y dinamización de las economías locales.
Los manglares, especies vegetales dominantes en el ecosistema que lleva su nombre, conforman masas forestales muy densas, con alturas diversas que llegan en algunas especies hasta 30 metros de altura.
Estas especies se sitúan sobre terrenos anegados, fangosos y arcillosos, en zonas intermareales y se ubican ordenadamente de acuerdo con su resistencia a la sal.
Pueden adaptarse a diferentes grados de salinidad, ya que están en contacto con agua marina, en combinación con agua de la desembocadura de los ríos, por lo que se les conoce como plantas halófitas.
Es propio de las zonas costeras, incluye bosques de mangle, esteros, canales, lagunas, entrantes, islas, islotes, áreas salinas y suelos fangosos. Constituye un humedal, ecosistema de transición entre el ecosistema marino y el de tierra firme.
Estos asombrosos mecanismos permiten a los manglares sobrevivir en un suelo sin oxígeno y con altas concentraciones salinas y aprovechar los sedimentos de los ríos.
En Ecuador, también integran el ecosistema, tanto la zona de transición (espacio que rodea o separa un área protegida para atenuar, disminuir o hacer menos violento el impacto de otras actividades de desarrollo sobre ella) que llega hasta la más alta marea, como la zona de amortiguamiento, límite donde termina el manglar e inicia el bosque húmedo tropical.Las especies de manglar existentes en la costa ecuatoriana son:
Mangle Rojo (Rhizophora mangle L, Rhizophora harrisonnii, L),
Mangle Negro (Avicennia germinans L),
Mangle Blanco (Laguncularia racemosa L-Gaerth F),
Mangle Jelí o Botón (Conocarpus erectus L),
Mangle Piñuelo (Pelliciera rhizophorae P y L) y
Nato (Mora megistosperma)
Así como otras especies arbustivas como la ranconcha (Acrostichum aureum).
Además es parte del ecosistema el manglillo no mayor de 5 metros, que se desarrolla sobre suelos especialmente pobres o salinos con poco intercambio de mareas.

Asociados a los manglares viven una gran variedad de vegetales, cientos de hongos, y decenas de especies de plantas acuáticas, que son la base productiva del ecosistema.
Cuando sus hojas caen alimentan a una enorme diversidad de organismos y también a los ecosistemas vecinos, puesto que exportan parte de esa energía.
Es así que favorecen la reproducción de innumerables especies marinas, que desovan en los estuarios y en algunos casos pasan algún periodo de su desarrollo en el ecosistema en busca de alimento y protección.
Un 80% de las especies marinas dependen del ecosistema para subisistir, por lo que la destrucción del manglar incide en la disminución de la pesca.
El ecosistema manglar produce gran cantidad de fauna, por su riqueza en materiales orgánicos, que alimentan a moluscos y crustáceos. Al ser un integrado de diversos ambientes en cada uno hay una gran cantidad de fauna asociada.
Desde microorganismos hasta mamíferos, pasando por peces, moluscos, crustáceos, aves, anfibios, quelonios, reptiles e insectos forman parte de una compleja cadena que culmina en el ser humano, ya que muchas comunidades ribereñas se sustentan de estas especies.Todas las especies que interactúan en el ecosistema manglar tienen sus propias funciones, vitales para la dinámica y funcionamiento del mismo.
Los suelos de los manglares son orgánicos o inorgánicos. Los suelos inorgánicos compuestos por limos y arcilla reciben temporalmente depósitos de nutrientes de las mareas.
Los suelos orgánicos se forman de la acumulación de restos orgánicos. Nutrientes y energía son aprovechados al interior del estuario, lo que determina su productividad.
En el Ecuador se han registrado en una sola zona de 400 hectáreas 45 especies de aves, 15 de reptiles, 79 de moluscos y 100 especies de peces ligadas al ecosistema manglar. No existen aún estudios completos al respecto.

Situación del ecosistema manglar

Mapa comparativo de Manglares, Camaroneras y Áreas Salinas en base a la cartas del CLIRSEN de 1969 (publicadas en 1984) y de 1999
De un total de 1.229 kilómetros de riberas abiertas ecuatorianas, 533 kilómetros estuvieron originalmente bordeados por manglares, que históricamente han constituído un pilar de subsistencia para las poblaciones asentadas en su entorno, en El Oro, Guayas, Manabí y Esmeraldas.
La construcción de ciudades costeras como Guayaquil, Manta y Portoviejo, desde mediados del siglo XX ocasionó una sobreexplotación del ecosistema manglar, para la construcción.
Pero desde la década de los años 70, el auge camaronero ocasionó un impacto sin precedentes.
La industria de camarón cultivado no utiliza los recursos del ecosistema manglar sino que los devasta, para incorporar en sus suelos la infraestructura de las piscinas para criaderos de camarón.
Nuestro país se ha ubicado en los primeros sitiales de exportación de camarón, a Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, principalmente, a costos muy altos para las comunidades rurales de la costa y sin que los millonarios ingresos camaroneros hayan aportado a su desarrollo.
Para julio de 1987, mediante Acuerdo Ministerial 238 del Ministerio de Agricultura y Ganadería, inscrito en el R.O. 722, el Estado ecuatoriano reconoce la existencia de 362.802 has. de ecosistema manglar, declaradas como “bosques protectores”.
Según datos del Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales por Sensores Remotos, CLIRSEN, existen para el año 2004 apenas 108.000 has. de manglar, lo que significa la pérdida del 70% de estos ecosistemas en las últimas tres décadas.
La publicación "Un planeta, mucha gente: Atlas de un Medio Ambiente que cambia", presentado el 12 de junio de este año, en Ginebra por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) menciona como una de las tres situaciones más dramáticas de afectaciones a la naturaleza el caso de las camaroneras en Honduras y Ecuador.
No hay comentarios:
Publicar un comentario