
Ecología
Diana, Karina y Valeria. G-417
martes, 31 de mayo de 2011
El Procurador dijo no tener la cifra exacta de incendios registrados en esta temporada: “pero lo que sí le puedo decir es que tenemos una emergencia de incendios superior a la que se presentó en l998 que era una fecha muy complicada para incendios del país”.
Saltillo, Coahuila.- El incendio que se registra Coahuila, en la zona de Acuña y Muzquiz y que en un momento dado se le unió el de Ocampo, es el más grande que ha habido en la historia del país, a decir de Hernando Guerrero Cázares, Procurador Federal de Protección del Medio Ambiente (Profepa).
“Nunca habíamos tenido una emergencia de este tipo en este siglo, debido a que supera ya las 221 mil hectáreas afectadas”, declaró.
En su visita a Coahuila y de regreso de la zona afectada por los incendios donde acompañó a Juan Rafael Elvira Quesada, Secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, a sobrevolar para realizar una inspección, ofreció una conferencia de prensa.
Dijo que la Semarnat atiende otra emergencia derivada de incendios forestales en el Estado de Quintana Roo, aunque destacó que se tienen emergencias por siniestros forestales en casi todo el territorio nacional.
Mencionó no tener la cifra exacta de incendios registrados en esta temporada: “pero lo que sí le puedo decir es que tenemos una emergencia de incendios superior a la que se presentó en l998 que era una fecha muy complicada para incendios del país”.
La razón, subrayó, es que: “hemos tenido condiciones climáticas extremas, sequías al mismo tiempo, que lluvias intensas, luego heladas, y después sequías por lo que esto genera una condición ideal para sobrevengan los incendios forestales”.
Reiteró que el siniestro presentado en Coahuila es el incendio más grande en la historia de México.
Magnitud del desastre
De acuerdo con el más reciente Reporte semanal de resultados de incendios forestales 2011, realizado por la Conafor, en 1998 éstos afectaron un área de 116 mil 264 hectáreas en todo el país, la más grande superficie dañada hasta entonces.
No obstante, en lo que va de 2011 los siniestros han afectado ya 67 mil 156 hectáreas, de las cuales 42 mil 945 hectáreas (63% del total) corresponden a Coahuila.
Al convertir esa superficie en kilómetros cuadrados, se obtiene que el área quemada es tan grande que equivale a 10.7% de la superficie de Tlaxcala (que cuenta con cuatro mil 16 kilómetros cuadrados), a 8.6% de Morelos (con cuatro mil 950 kilómetros cuadrados), a 8.2% de Colima (con cinco mil 191 kilómetros cuadrados) y a 0.28% del mismo Coahuila (cuya extensión territorial es de 151 mil 563 kilómetros).
Los 430 kilómetros cuadrados del incendio son también equivalentes a 29% de la extensión territorial del Distrito Federal, y casi podrían cubrir Xochimilco y Tlalpan, que juntos tienen un área de 458 kilómetros cuadrados.
“Nada más para dar una idea (del área dañada), en el incendio de El Bonito, que es el más grande y que tiene alrededor de unas 20 mil hectáreas, el frente del fuego es de alrededor de 30 kilómetros. Estamos hablando de un polígono de 30 kilómetros de largo por 15 o 20 kilómetros de ancho”, describió Torres Rojo, en entrevista.
La magnitud del hecho es tal que se prevé que el próximo martes el presidente Felipe Calderón viaje a la zona del desastre.
Despliegue sin precedente
El director de la Conafor destacó que combatir un incendio tan grande ha requerido de una movilización de personal y equipo nunca antes vista, la que aumentará en las próximas horas.
“Éste es un despliegue sin precedentes. Sin duda no hemos tenido tanto equipo y tanta gente trabajando en un incendio.”
Hasta ahora, 938 elementos de la Conafor, de la Sedena, Protección Civil, Policía Federal, Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Comisión Nacional del Agua y de los gobiernos municipales y estatal combaten el fuego.
El miércoles, la Secretaría de Gobernación emitió una declaratoria de desastre, mediante la cual ordenó liberar 103 millones de pesos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), para coadyuvar en el combate a los incendios.
Torres Rojo destacó que con este dinero se prevé llevar a mil 200 brigadistas a la zona siniestrada. El personal que actualmente intenta apagar el fuego es apoyado por seis helicópteros y maquinaria pesada, equipo al que se sumarán seis helicópteros más y un avión cisterna Boeing Súper Tanque, así como cuatro aeronaves tipo avioneta, llamadas Air Tractor.
Impacto histórico
Sólo 1998 (con 116 mil 264 hectáreas siniestradas en todo el país), 2003 (con 95 mil 295 hectáreas), 2006 (con 45 mil 878), 2008 (con 59 mil 129 hectáreas) y 2009 (con 47 mil 889 hectáreas) superan en extensión la afectada ahora en Chihuahua.
Minimizan el impacto en hábitat
El conjunto de incendios forestales que afecta a los municipios coahuilenses de Acuña, Múzquiz y Ocampo ha arrasado principalmente con pastizales y matorrales, sin tener daños significativos en zonas arboladas o la fauna del lugar, aseveró el director general de la Comisión Nacional Forestal, Juan Manuel Torres Rojo.
De acuerdo con el corte informativo más reciente proporcionado por la dependencia, de las 42 mil 945 hectáreas quemadas, 25 mil 960 corresponden a pastizales; 12 mil 640, a matorrales, y sólo cien, a arbolado, en tanto que cuatro mil 345 hectáreas tienen una vegetación que aún está pendiente por identificar.
“Hay un tipo de vegetación arbóreo pero muy disperso, como un pino que técnicamente se conoce como pinus arizonica (pino de Arizona), que está muy adaptado a las condiciones de incendio y el cual es el único que empieza a ser afectado”, expuso Torres Rojo, en entrevista.
Al hablar sobre la fauna del área bajo fuego, explicó que entre las grandes especies que ahí habitan se encuentran osos negros, borregos cimarrones y venados, de los cuales no se han reportado mayores pérdidas hasta el momento.
“Regularmente, cuando ocurre un incendio la fauna silvestre trata de huir del mismo. Sólo el día de anteayer (martes) nos reportaron que encontraron un oso negro muerto por asfixia en una cueva. Éste podría ser algún problema, sobre todo en el caso de osos. Por los demás animales no hay mucho problema, pero en el caso de osos sí, porque existiera la posibilidad de que algunos estuvieran todavía en estado de hibernación”, dijo.
Sobre el riesgo que pudiera correr la población, destacó que los siniestros aún se encuentran alejados de zonas habitadas. “Aunque uno de los incendios en su zona norte empieza a acercarse un poco a un área forestal y después de ésta sí hay una población. Nuestro objetivo es que ese incendio no llegue ni siquiera al área forestal y tratar de atacarlo antes”, aseveró.

lunes, 30 de mayo de 2011
domingo, 29 de mayo de 2011
El ecosistema manglar, una de las 5 unidades ecológicas más productivas del mundo, cumple múltiples funciones económicas, ecológicas y socioculturales que favorecen la vida en las costas.

En el Ecuador, este ecosistema constituye la fuente de vida y de soberanía alimentaria de más de un millón de personas que ancestralmente se han vinculado armónicamente con el ecosistema manglar y forman parte de los Pueblos Ancestrales del Ecosistema Manglar del Ecuador.
Las especies bioacuáticas que en habitan en el manglar son fundamentales para garantizar la soberanía alimentaria de las poblaciones costeras así como para el sustento y dinamización de las economías locales.
Los manglares, especies vegetales dominantes en el ecosistema que lleva su nombre, conforman masas forestales muy densas, con alturas diversas que llegan en algunas especies hasta 30 metros de altura.
Estas especies se sitúan sobre terrenos anegados, fangosos y arcillosos, en zonas intermareales y se ubican ordenadamente de acuerdo con su resistencia a la sal.
Pueden adaptarse a diferentes grados de salinidad, ya que están en contacto con agua marina, en combinación con agua de la desembocadura de los ríos, por lo que se les conoce como plantas halófitas.
Es propio de las zonas costeras, incluye bosques de mangle, esteros, canales, lagunas, entrantes, islas, islotes, áreas salinas y suelos fangosos. Constituye un humedal, ecosistema de transición entre el ecosistema marino y el de tierra firme.
Estos asombrosos mecanismos permiten a los manglares sobrevivir en un suelo sin oxígeno y con altas concentraciones salinas y aprovechar los sedimentos de los ríos.
En Ecuador, también integran el ecosistema, tanto la zona de transición (espacio que rodea o separa un área protegida para atenuar, disminuir o hacer menos violento el impacto de otras actividades de desarrollo sobre ella) que llega hasta la más alta marea, como la zona de amortiguamiento, límite donde termina el manglar e inicia el bosque húmedo tropical.Las especies de manglar existentes en la costa ecuatoriana son:
Mangle Rojo (Rhizophora mangle L, Rhizophora harrisonnii, L),
Mangle Negro (Avicennia germinans L),
Mangle Blanco (Laguncularia racemosa L-Gaerth F),
Mangle Jelí o Botón (Conocarpus erectus L),
Mangle Piñuelo (Pelliciera rhizophorae P y L) y
Nato (Mora megistosperma)
Así como otras especies arbustivas como la ranconcha (Acrostichum aureum).
Además es parte del ecosistema el manglillo no mayor de 5 metros, que se desarrolla sobre suelos especialmente pobres o salinos con poco intercambio de mareas.

Asociados a los manglares viven una gran variedad de vegetales, cientos de hongos, y decenas de especies de plantas acuáticas, que son la base productiva del ecosistema.
Cuando sus hojas caen alimentan a una enorme diversidad de organismos y también a los ecosistemas vecinos, puesto que exportan parte de esa energía.
Es así que favorecen la reproducción de innumerables especies marinas, que desovan en los estuarios y en algunos casos pasan algún periodo de su desarrollo en el ecosistema en busca de alimento y protección.
Un 80% de las especies marinas dependen del ecosistema para subisistir, por lo que la destrucción del manglar incide en la disminución de la pesca.
El ecosistema manglar produce gran cantidad de fauna, por su riqueza en materiales orgánicos, que alimentan a moluscos y crustáceos. Al ser un integrado de diversos ambientes en cada uno hay una gran cantidad de fauna asociada.
Desde microorganismos hasta mamíferos, pasando por peces, moluscos, crustáceos, aves, anfibios, quelonios, reptiles e insectos forman parte de una compleja cadena que culmina en el ser humano, ya que muchas comunidades ribereñas se sustentan de estas especies.Todas las especies que interactúan en el ecosistema manglar tienen sus propias funciones, vitales para la dinámica y funcionamiento del mismo.
Los suelos de los manglares son orgánicos o inorgánicos. Los suelos inorgánicos compuestos por limos y arcilla reciben temporalmente depósitos de nutrientes de las mareas.
Los suelos orgánicos se forman de la acumulación de restos orgánicos. Nutrientes y energía son aprovechados al interior del estuario, lo que determina su productividad.
En el Ecuador se han registrado en una sola zona de 400 hectáreas 45 especies de aves, 15 de reptiles, 79 de moluscos y 100 especies de peces ligadas al ecosistema manglar. No existen aún estudios completos al respecto.

Situación del ecosistema manglar

Mapa comparativo de Manglares, Camaroneras y Áreas Salinas en base a la cartas del CLIRSEN de 1969 (publicadas en 1984) y de 1999
De un total de 1.229 kilómetros de riberas abiertas ecuatorianas, 533 kilómetros estuvieron originalmente bordeados por manglares, que históricamente han constituído un pilar de subsistencia para las poblaciones asentadas en su entorno, en El Oro, Guayas, Manabí y Esmeraldas.
La construcción de ciudades costeras como Guayaquil, Manta y Portoviejo, desde mediados del siglo XX ocasionó una sobreexplotación del ecosistema manglar, para la construcción.
Pero desde la década de los años 70, el auge camaronero ocasionó un impacto sin precedentes.
La industria de camarón cultivado no utiliza los recursos del ecosistema manglar sino que los devasta, para incorporar en sus suelos la infraestructura de las piscinas para criaderos de camarón.
Nuestro país se ha ubicado en los primeros sitiales de exportación de camarón, a Estados Unidos, la Unión Europea y Japón, principalmente, a costos muy altos para las comunidades rurales de la costa y sin que los millonarios ingresos camaroneros hayan aportado a su desarrollo.
Para julio de 1987, mediante Acuerdo Ministerial 238 del Ministerio de Agricultura y Ganadería, inscrito en el R.O. 722, el Estado ecuatoriano reconoce la existencia de 362.802 has. de ecosistema manglar, declaradas como “bosques protectores”.
Según datos del Centro de Levantamientos Integrados de Recursos Naturales por Sensores Remotos, CLIRSEN, existen para el año 2004 apenas 108.000 has. de manglar, lo que significa la pérdida del 70% de estos ecosistemas en las últimas tres décadas.
La publicación "Un planeta, mucha gente: Atlas de un Medio Ambiente que cambia", presentado el 12 de junio de este año, en Ginebra por el Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA) menciona como una de las tres situaciones más dramáticas de afectaciones a la naturaleza el caso de las camaroneras en Honduras y Ecuador.
